Al observar la fotografía propuesta para la elaboración del sightseeing número 4 un “brainstorming” cargado de ideas aparece de golpe. Por un lado, tenemos la idea de la gestión del patrimonio, y junto con esta misma la difusión del mismo. También "se nos viene a la cabeza", ligado con lo anterior, los museos; y por supuesto, el eterno debate, ya comentado en anteriores sightseeings, de los necesarios, y al mismo tiempo “repudiados”, turistas.
En la medida de los posible trataré de hilar, y exponer de forma clara, todas estas ideas, que lo parezca o no, guardan una conexión y cohesión a través del mismo hilo conductor: El Patrimonio, y lo que seremos nosotros en un futuro no muy lejano: Profesionales del Turismo.
Tomando como referencia nuevamente el manual de Tugores & Planas Introducción al Patrimonio Cultural, asentamos unas bases y una “cadena lógica” de acciones para la gestión del patrimonio, comenzando, “lógicamente”, por una Documentación o Investigación; siguiendo con la Protección, Conservación y Restauración de lo anteriormente investigado, y concluyendo con la DIFUSIÓN. Obviamente todas las fases de esta cadena son muy importantes y relevantes, pero le daré un papel privilegiado en este sightseeing número 4, a la Difusión del Patrimonio ya que “aquello que es conocido, comprendido, y valorado, muy difícilmente será destruido” (TUGORES & PLANAS 2006: 95).Muy bien
‘Mirando a nuestro ombligo’, como futuros profesionales del turismo en los que nos convertiremos, seguramente sea en la Difusión en la rama en la que mejor situados estaremos. Alardeando y por qué no ‘pavoneándonos’ de lo que seremos, considero, al igual que Tugores & Planas, que la difusión “constituye la actividad que da sentido a las demás, puesto que permite que el patrimonio tenga un papel en la sociedad” (TUGORES & PLANDAS 2006: 95).
Retomando la idea primera de la cadena lógica para la gestión del patrimonio, “los valores del patrimonio solamente se desvelan mediante su investigación, y su protección solamente será posible cuando éste sea dado a conocer en toda su dimensión a la sociedad, acción que se llevará a cabo mediante los diferentes mecanismo de la interpretación y la difusión de patrimonio” (TUGORES & PLANAS 2006: 95). Por lo tanto entendemos difusión como un acto comunicativo entre el patrimonio y la sociedad. En todo acto comunicativo hay un emisor, un receptor, un mensaje, y un canal y un contexto. En el caso de la difusión del patrimonio no hay mejor canal, y mejor contexto que su interpretación in situ (futuro de la difusión del patrimonio) - por ejemplo centros de interpretación, rutas temáticas, como ejemplo, aprovechando la fotografía propuesta, las rutas de todos los templos, calles y demás que Robert Langdon sigue en el libro de Dan Brown “El Código Da Vinci”- y por supuesto el ‘arte’ de la museología y museografía. Los museos son punteros a la hora de hablar de difusión; muy importantes para el turista como para el profesional del turismo, y para el patrimonio en sí. El concepto de museo, tal y como lo conocemos ahora, data del siglo XVIII, siendo ejemplo el conocidísimo mundialmente Museo del Louvre, el cual pasó por diferentes fases de remodelaciones y ampliaciones para poder albergar a todos los visitantes que anualmente acudían, y acuden al Museo parisino, ya que el 80% de la gente que allí acude no son ni más ni menos que TURISTAS. Aquí empieza el eterno debate; por una parte, los turistas son muy numerosos en el museo, pero por otra parte son “invasores, pues: provocan importantes colas en la entrada del museo; saturan las infraestructuras […], muy a menudo en grupos compactos y ruidosos, ocupan el territorio, incomodando la visita de otras personas […]. No obstante, por otra parte, son precisamente ellos los que proporcionan al Louvre lo esencial de sus recursos propios”. (MONIN 1999: 281).(oportunidad para referirse al "ánimo de lucro" de los museos)
Aclarar que tomo como referencia el Louvre por ser pionero en esta disciplina en el siglo XVIII y por haber sido transformado año tras año para, precisamente completar con éxito la cadena de gestión del patrimonio, intentando ‘difundir’ de la mejor manera posible todo el contenido investigado, catalogado, y conservado. Pero al igual que el Louvre muchos son los museos que día tras día mejoran y cambian para conseguir el mismo propósito.
Retomando la idea, la masificación turística destruye, castiga al patrimonio, de ahí que su difusión en un museo quizás la salvaguarde; bien porque está protegida de posibles factores externos, y porque al estar expuesta se le carga de un valor, de una admiración, dotándole de importancia para nuestro Patrimonio puesto que, re-citando las palabras de Markus Müller citadas en el manual de Tugores y Planas, “parece imposible proteger el patrimonio sin hacer referencia a la gente” (TUGORES & PLANAS 2006: 94).
Rematando este sightseeing, y todos los anteriormente propuestos, y en general la asignatura que tantos debates internos me ha supuesto; debo concluir que son de vital importancia tanto los turistas, como los profesionales del turismo, como la gente en sí para la investigación, la protección y conservación, y por supuestísimo la difusión, permitiendo así que todos y cada uno de nosotros, nuestros antepasados, y las generaciones venideras, disfruten de algo que nosotros creamos algún día con un por qué: Un Patrimonio, lleno de historia, de significado, de valor; de vida. Muy bien, Sara, espero que esos "debates internos" te hayan servido para aprender mucho, ¡¡que al fin y al cabo es lo que importa! BIBLIOGRAFÍA:
TUGORES, F. & PLANAS, R. Introducción al Patrimonio Cultural. Edics. Trea. Gijón. 2006.
MONIN, C. El Museo del Louvre y el Turismo: Relaciones Ambiguas. Castilla León. 1999.
Entendiendo la diferente clasificación de los bienes culturales como motivo de este sightseeing número 3;podemos distinguir entre patrimonio material (o tangible) y patrimonio inmaterial (o intangible). "Cogiendo" (mejor otra palabra o expresión, por ejemplo "tomando como referencia...") el manual Introducción al Turismo de Tugores y Planas, definimos Patrimonio material como “aquel que tiene una extensión en el espacio” (TUGORES & PLANAS, 2006:25). A su vez, definimos patrimonio inmaterial como “aquellos bienes patrimoniales que no tienen un soporte físico que les dé materialidad y que existen a partir de manifestaciones efímeras. […] se trata de bienes más frágiles y difíciles de conservar” (TUGORES & PLANAS, 2006:28). Acorde con esta última definición entendemos como tales las lenguas, la música, costumbres, tradiciones, y todo tipo de connotaciones inmateriales parejas que hacen dotar de ese bien de una especialidad que lo hace único. A su vez, se puede hacer una extensa clasificación de los diferentes bienes tanto materiales como inmateriales, pero para este sightseeing voy a dotar de mayor importancia a dos tipos de bienes albergados en las artes decorativas (estarían dentro del patrimonio histórico-artístico, ¿no?)como son: el Patrimonio fotográfico y el Patrimonio cinematográfico. Empleando nuevamente el manual de Tugores y Planas y recitando lo allí citado entendemos, desde un punto de vista formal, la fotografía como “el arte de fijar y reproducir mediante reacciones químicas, en superficies convenientemente preparadas, las imágenes obtenidas con la cámara oscura” (SOUGEZ, 1996:13). Añadiendo a esta definición un valor estético reconocido, como el apreciado en la fotografía número 1, conocida por la inmensa mayoría de los habitantes del planeta, incluiríamos esta disciplina dentro del marco del patrimonio histórico artístico. Cierto es que la fotografía tardó en ser considerada “arte”, y si lo pensamos dos veces “el valor de la fotografía es doble, por su capacidad de documentar la realidad, y por las capacidades expresivas que ofrece como lenguaje artístico” (TUGORES & PLANAS, 2006:54). Por otra parte, el Patrimonio cinematográfico es “la primera forma artística que se basa exclusivamente en ilusiones psico-perceptivas generadas por una máquina” (TUGORES & PLANAS 2006: 55). Al igual que la fotografía, el Patrimonio cinematográfico también fue de incorporación tardía al Patrimonio histórico artístico.
Pero al igual que no dudamos en que una catedral, una muralla, un edificio emblemático, un cuadro de un reconocido pintor, y un largo etcétera es Patrimonio y debe ser conservado, ¿por qué no una fotografía o una película? Evidentemente, como apunto en la definición de patrimonio fotográfico, se le debe dar un significado y un valor estético para así ser de consideración. ¿Quién no conoce, aunque no haya visto ninguna, las películas de los Hermanos Marx, o a los propios Hermanos Marx? Aunque simplemente te suenen, sabes de su existencia. Al igual que éstas, miles son los ejemplos de Patrimonio cinematográfico, y no por antigüedad se considerarán unas u otras, simplemente tendrán que estar cargadas de un valor estético, y un significado que las diferencie (por eso no debemos olvidar el valor de "intangibilidad" que tienen ambos ejemplos)y las dote de personalidad. Por este mismo motivo considero que una mezcla de bienes materiales e inmateriales son encontrados tanto en el Patrimonio cinematográfico como en el fotográfico, bien, Sara, es a lo que me refería, bien ya que el significado o valor que pueda aportar una fotografía, como la mostrada, o una película, van más allá del propio valor material, tangible que alberga. Dicho lo cual, considero de vital importancia conservar todos los bienes materiales e inmateriales, antiguos o nuevos, de más o menos “valor” ya que todo configura lo estudiado durante estos últimos meses: Patrimonio.
Bien, Sara Bibliografía:
TUGORES, F. & PLANAS, R. Introducción al Patrimonio Cultural. Edics. Trea. Gijón. 2006.
La UNESCO, en 1998, define el patrimonio como el “conjunto de elementos naturales y culturales, tangibles e intangibles, que son heredados del pasado o creados recientemente. Entendemos por esto entonces, que, como especifica la Ley de Patrimonio Histórico Español, será Patrimonio Histórico Español todos “los inmuebles y objetos muebles de interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, científico o técnico. También forman parte del mismo el patrimonio documental y bibliográfico, los yacimientos y las zonas arqueológicas, así como los sitios naturales, jardines y parques que tengan valor artístico, histórico o antropológico.”Atendiendo a la definición anterior, y citando las palabras de Tugores y Planas, en el capítulo primero de su libro Introducción al Patrimonio Cultural, el concepto de Patrimonio “tiene que ver con la transmisión de mensajes culturales a través de los objetos, que hacen de verdaderos contenedores de cultura” (TUGORES & PLANAS 2006:19). Por lo tanto, la mano del hombre está directamente vinculada con la selección de los bienes culturales que deben pasar a la posteridad, implicando una subjetividad, un juicio de valores, determinantes en la conservación o la destrucción. Muchos son los factores que influyen en la conservación de dicho patrimonio, como son los intereses económicos, las autoridades, el propio pueblo; en definitiva, el hombre. “El patrimonio, por tanto, exige del Estado una protección continuada” (TUGORES & PLANAS 2006:19). A veces, esta protección, deriva directa o indirectamente en la conversión de dicho patrimonio en un recurso turístico. Tomando como referencia el artículo de María Concepción Gil Díaz: El Patrimonio Cultural como Recurso Turístico. Consideraciones, el hecho de la aparición de Turismo Cultural es una realidad. Esta nueva modalidad aparece como principal actividad del siglo XXI, trayendo consigo desde pequeños grupos de turistas, hasta el turismo de masas, generalmente asociado con el turismo de sol y playa, pero que experiencias vividas como por ejemplo un año santo en la catedral de Santiago de Compostela, constata constatan su existencia en el turismo cultural.
El turismo cultural acarrea una serie de aspectos positivos para el patrimonio cultural como son, la recuperación y la rehabilitación de muchos monumentos, monasterios, palacios, y un largo etcétera que posiblemente sin la ligazón al turismo cultural hoy en día, quizás, hubiesen desaparecido. A mayores, el patrimonio ya conservado, se revaloriza, y en muchos casos trayendo trae consigo un progreso social y económico, es decir, el famoso efecto multiplicador del que tantas veces hemos hablado. Como no es oro todo lo que reluce, el turismo cultural implica también destrucción, degradación, pérdida de identidad cultural, e incluso pérdida de significado. Qué mejor ejemplo que el que se observa en las fotos propuestas para el desarrollo de este sightseeing: O Santo dos Croques. La leyenda cuenta que si golpeabas, suavemente, tu cabeza contra la piedra, se te sería adjudicada una pizca de la genialidad del Mestre Mateo. Evidentemente es una leyenda, y en leyenda se queda; pero, se venía practicando solo por el hecho de que hay que llegar a la Catedral, dar los golpes a la figurita y pasar por detrás del Apóstol y darle un abrazo; bien seas religioso, o no. Por culpa de estas nuevas costumbres, o modas, acompañadas por la masificación que acarrean, la erosión (de la piedra en este caso) es inevitable, teniendo que ser constantemente restaurada, perdiendo así su originalidad, y llegando al extremo de tener que prohibirse por miedo a su degradación absoluta. “Hay que tener en cuenta que este patrimonio es frágil y no renovable” (GIL DÍAZ:32).
Esta cuestión es un arma de doble filo. Por una parte, esta masificación castiga, destruye, degrada. Pero sin ella, no hay intereses, no hay medios, no hay conservación. Por lo tanto, Turismo Cultural y Patrimonio Cultural se repelen, pero al mismo tiempo se atraen, se necesitan mutuamente. No existiría un Turismo Cultural sin un Patrimonio Cultural, y posiblemente, no existiría una conservación del Patrimonio Cultural si no existiese Un Turismo Cultural. Por lo tanto queda en el aire, y a juicio de cada uno, si compensa o no esta relación. Citando para concluir a Montserrat Crespi y Margarita Planells en el capítulo primero titulado Turismo y Patrimonio Cultural del libro Patrimonio Cultural, la “cultura es un puente que comunica con el pasado, pero también es una guía para el futuro” (CRESPI & PLANELLS 2003:10); y si nosotros la disfrutamos, ¿por qué no los que están por venir?. Bibliografía:
CRESPI, M. & PLANELLS, M. Patrimonio Cultural. Ed. Síntesis, Madrid. 2003.
GIL DÍAZ, María Concepción. EL Patrimonio Cultural como Recurso Turístico. Consideraciones. Escuela Universitaria de Turismo. Sevilla. TUGORES, F. & PLANAS, R. Introducción al Patrimonio Cultural. Edics. Trea. Gijón. 2006. Fuentes:
Tras contemplar las cuatro imágenes presentadas, lo primero que se le viene a uno a la mente es Arte; pero, ¿qué es arte?. Citando literalmente “El arte (del latín ars) es el concepto que engloba todas las creaciones realizadas por el ser humano para expresar una visión sensible acerca del mundo, ya sea real o imaginario. Mediante recursos plásticos, lingüísticos o sonoros, el arte permite expresar ideas, emociones, percepciones y sensaciones”.http://definicion.de/arte/ Esto es lo que lograron los griegos con la Acrópolis de Atenas, plasmadas en la imagen real (imagen número 3) e imagen reconstruida (imagen número 4). La Acrópolis Ateniense está situada en una colina alargada de 156 metros de altitud. Fue en el siglo V a.C. cuando Pericles, el director de las obras (no sé si lo dices en sentido figurado, Pericles es un gobernante, el que lo manda construir), comienza a darle la monumentalidad arquitectónica de la que todavía se conservan abundantes vestigios. La Acrópolis cuenta con diferentes santuarios como el Atenea Niké (templo de planta rectangular: plan longitudinal; tetrástilo de orden jónico) característico por sus columnas en forma de mujer: las famosas cariátides (no, el de las cariátides es el Erecteion). Seguidamente, se sucedieron distintos templos: el templo de Artemisa, la Calcoteca, el Erecteo, y el Partenón. Precisamente éste último, el Partenón es el más conocido y el más imponente. Una vez más, una imagen real del Partenón (imagen 1) junto con una imagen reconstruida (imagen 2). Analizaré este templo siguiendo los tres niveles de la mirada.
En el primer nivel de la mirada; observamos un templo griego (sabemos que es griego porque está (sobre) erigido sobre una escalinata. Se trata de un templo de planta rectángular: plan central ???, longitudinal, ¿no?. En un templo octástilo (8 columnas en el frente, y en el lateral el doble más una, es decir 17). Se trata de un templo períptero, es decir, con columnas todo alrededor. Evidentemente no se conserva, pero tendría un tejado a dos aguas, es decir, en forma de v invertida. En la parte delantera posee un frontón (del cual apenas se conserva nada in situ, pero sí en el British Museum) donde se narra la batalla entre Atenea y Poseidón.
Refiriéndonos al segundo nivel de la mirada, podremos afirmar que se trata de un templo de orden dórico. Esto quiere decir que son columnas exentas de basa, es decir, el fuste está en contacto con la escalinata. El fuste es estriado, y capitel sin decoración alguna; simplemente un collarino, un equino el cual sujeta al ábaco que a su vez sujetará el friso, la cornisa, y el posterior frontón. El friso es característico por tener triglifos y metopas, coincidiendo un triglifo sobre cada columna y también intercolumnio; es decir, dos triglifos por metopa.Esto está bien explicado, pero te quedas de nuevo en la descripción. Aquí deberías referirte al arte griego y sus características (en general, qué buscaban los griegos en sus manifesticiones, etc). Era buen momento para hablar de la búsqueda de la proporción, el equlibrio, el antropocentrismo, etc
Para terminar, en el nivel tercero de la mirada, que se refiere al mensaje que transmite la obra de arte. El Partenón fue erigido en la época más esplendorosa de Atenas: la Democracia de Pericles. Su funcionalidad era fundamentalmente religiosa, dedicado a la diosa fundadora de Atenas; Atenea. Santuarios como el Partenón nos muestra el gusto por lo perfecto, por la perfección; el gusto por la simetría, la lógica, la óptima perfección óptica, y la importancia que le daban al exterior los griegos (ya que era ahí en donde se realizaba el culto). También me sirve, pero faltan más referencias a la simbología y significado del Partenón-Acróplis
A través de los tres niveles de la mirada se podrán analizar todas las obras de arte desde sus aspectos formales, hasta el simbolismo, historia, emociones, y sentimientos que transmiten todas y cada una de ellas.
Al principio vas haciendo referencia a las páginas de las que procede la información, pero después dejas de hacerlo. Es importante utilizar algún libro. Cuidado con algunos errores
SIGHTSEEING 4
Al observar la fotografía propuesta para la elaboración del sightseeing número 4 un “brainstorming” cargado de ideas aparece de golpe. Por un lado, tenemos la idea de la gestión del patrimonio, y junto con esta misma la difusión del mismo. También "se nos viene a la cabeza", ligado con lo anterior, los museos; y por supuesto, el eterno debate, ya comentado en anteriores sightseeings, de los necesarios, y al mismo tiempo “repudiados”, turistas.
En la medida de los posible trataré de hilar, y exponer de forma clara, todas estas ideas, que lo parezca o no, guardan una conexión y cohesión a través del mismo hilo conductor: El Patrimonio, y lo que seremos nosotros en un futuro no muy lejano: Profesionales del Turismo.
Tomando como referencia nuevamente el manual de Tugores & Planas Introducción al Patrimonio Cultural, asentamos unas bases y una “cadena lógica” de acciones para la gestión del patrimonio, comenzando, “lógicamente”, por una Documentación o Investigación; siguiendo con la Protección, Conservación y Restauración de lo anteriormente investigado, y concluyendo con la DIFUSIÓN. Obviamente todas las fases de esta cadena son muy importantes y relevantes, pero le daré un papel privilegiado en este sightseeing número 4, a la Difusión del Patrimonio ya que “aquello que es conocido, comprendido, y valorado, muy difícilmente será destruido” (TUGORES & PLANAS 2006: 95).Muy bien
‘Mirando a nuestro ombligo’, como futuros profesionales del turismo en los que nos convertiremos, seguramente sea en la Difusión en la rama en la que mejor situados estaremos. Alardeando y por qué no ‘pavoneándonos’ de lo que seremos, considero, al igual que Tugores & Planas, que la difusión “constituye la actividad que da sentido a las demás, puesto que permite que el patrimonio tenga un papel en la sociedad” (TUGORES & PLANDAS 2006: 95).
Retomando la idea primera de la cadena lógica para la gestión del patrimonio, “los valores del patrimonio solamente se desvelan mediante su investigación, y su protección solamente será posible cuando éste sea dado a conocer en toda su dimensión a la sociedad, acción que se llevará a cabo mediante los diferentes mecanismo de la interpretación y la difusión de patrimonio” (TUGORES & PLANAS 2006: 95). Por lo tanto entendemos difusión como un acto comunicativo entre el patrimonio y la sociedad. En todo acto comunicativo hay un emisor, un receptor, un mensaje, y un canal y un contexto. En el caso de la difusión del patrimonio no hay mejor canal, y mejor contexto que su interpretación in situ (futuro de la difusión del patrimonio) - por ejemplo centros de interpretación, rutas temáticas, como ejemplo, aprovechando la fotografía propuesta, las rutas de todos los templos, calles y demás que Robert Langdon sigue en el libro de Dan Brown “El Código Da Vinci”- y por supuesto el ‘arte’ de la museología y museografía.
Los museos son punteros a la hora de hablar de difusión; muy importantes para el turista como para el profesional del turismo, y para el patrimonio en sí. El concepto de museo, tal y como lo conocemos ahora, data del siglo XVIII, siendo ejemplo el conocidísimo mundialmente Museo del Louvre, el cual pasó por diferentes fases de remodelaciones y ampliaciones para poder albergar a todos los visitantes que anualmente acudían, y acuden al Museo parisino, ya que el 80% de la gente que allí acude no son ni más ni menos que TURISTAS. Aquí empieza el eterno debate; por una parte, los turistas son muy numerosos en el museo, pero por otra parte son “invasores, pues: provocan importantes colas en la entrada del museo; saturan las infraestructuras […], muy a menudo en grupos compactos y ruidosos, ocupan el territorio, incomodando la visita de otras personas […]. No obstante, por otra parte, son precisamente ellos los que proporcionan al Louvre lo esencial de sus recursos propios”. (MONIN 1999: 281).(oportunidad para referirse al "ánimo de lucro" de los museos)
Aclarar que tomo como referencia el Louvre por ser pionero en esta disciplina en el siglo XVIII y por haber sido transformado año tras año para, precisamente completar con éxito la cadena de gestión del patrimonio, intentando ‘difundir’ de la mejor manera posible todo el contenido investigado, catalogado, y conservado. Pero al igual que el Louvre muchos son los museos que día tras día mejoran y cambian para conseguir el mismo propósito.
Retomando la idea, la masificación turística destruye, castiga al patrimonio, de ahí que su difusión en un museo quizás la salvaguarde; bien porque está protegida de posibles factores externos, y porque al estar expuesta se le carga de un valor, de una admiración, dotándole de importancia para nuestro Patrimonio puesto que, re-citando las palabras de Markus Müller citadas en el manual de Tugores y Planas, “parece imposible proteger el patrimonio sin hacer referencia a la gente” (TUGORES & PLANAS 2006: 94).
Rematando este sightseeing, y todos los anteriormente propuestos, y en general la asignatura que tantos debates internos me ha supuesto; debo concluir que son de vital importancia tanto los turistas, como los profesionales del turismo, como la gente en sí para la investigación, la protección y conservación, y por supuestísimo la difusión, permitiendo así que todos y cada uno de nosotros, nuestros antepasados, y las generaciones venideras, disfruten de algo que nosotros creamos algún día con un por qué: Un Patrimonio, lleno de historia, de significado, de valor; de vida.
Muy bien, Sara, espero que esos "debates internos" te hayan servido para aprender mucho, ¡¡que al fin y al cabo es lo que importa!
BIBLIOGRAFÍA:
TUGORES, F. & PLANAS, R. Introducción al Patrimonio Cultural. Edics. Trea. Gijón. 2006.
MONIN, C. El Museo del Louvre y el Turismo: Relaciones Ambiguas. Castilla León. 1999.
FUENTES:
http://www.flickr.com/photos/juanmaromero/sets/72157604827936891/detail/
http://www.flickr.com/photos/sirvasefrio/3971916285/
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SIGHTSEEING 3
Entendiendo la diferente clasificación de los bienes culturales como motivo de este sightseeing número 3;podemos distinguir entre patrimonio material (o tangible) y patrimonio inmaterial (o intangible).
"Cogiendo" (mejor otra palabra o expresión, por ejemplo "tomando como referencia...") el manual Introducción al Turismo de Tugores y Planas, definimos Patrimonio material como “aquel que tiene una extensión en el espacio” (TUGORES & PLANAS, 2006:25). A su vez, definimos patrimonio inmaterial como “aquellos bienes patrimoniales que no tienen un soporte físico que les dé materialidad y que existen a partir de manifestaciones efímeras. […] se trata de bienes más frágiles y difíciles de conservar” (TUGORES & PLANAS, 2006:28). Acorde con esta última definición entendemos como tales las lenguas, la música, costumbres, tradiciones, y todo tipo de connotaciones inmateriales parejas que hacen dotar de ese bien de una especialidad que lo hace único.
A su vez, se puede hacer una extensa clasificación de los diferentes bienes tanto materiales como inmateriales, pero para este sightseeing voy a dotar de mayor importancia a dos tipos de bienes albergados en las artes decorativas (estarían dentro del patrimonio histórico-artístico, ¿no?)como son: el Patrimonio fotográfico y el Patrimonio cinematográfico. Empleando nuevamente el manual de Tugores y Planas y recitando lo allí citado entendemos, desde un punto de vista formal, la fotografía como “el arte de fijar y reproducir mediante reacciones químicas, en superficies convenientemente preparadas, las imágenes obtenidas con la cámara oscura” (SOUGEZ, 1996:13). Añadiendo a esta definición un valor estético reconocido, como el apreciado en la fotografía número 1, conocida por la inmensa mayoría de los habitantes del planeta, incluiríamos esta disciplina dentro del marco del patrimonio histórico artístico. Cierto es que la fotografía tardó en ser considerada “arte”, y si lo pensamos dos veces “el valor de la fotografía es doble, por su capacidad de documentar la realidad, y por las capacidades expresivas que ofrece como lenguaje artístico” (TUGORES & PLANAS, 2006:54).
Por otra parte, el Patrimonio cinematográfico es “la primera forma artística que se basa exclusivamente en ilusiones psico-perceptivas generadas por una máquina” (TUGORES & PLANAS 2006: 55). Al igual que la fotografía, el Patrimonio cinematográfico también fue de incorporación tardía al Patrimonio histórico artístico.
Pero al igual que no dudamos en que una catedral, una muralla, un edificio emblemático, un cuadro de un reconocido pintor, y un largo etcétera es Patrimonio y debe ser conservado, ¿por qué no una fotografía o una película? Evidentemente, como apunto en la definición de patrimonio fotográfico, se le debe dar un significado y un valor estético para así ser de consideración. ¿Quién no conoce, aunque no haya visto ninguna, las películas de los Hermanos Marx, o a los propios Hermanos Marx? Aunque simplemente te suenen, sabes de su existencia. Al igual que éstas, miles son los ejemplos de Patrimonio cinematográfico, y no por antigüedad se considerarán unas u otras, simplemente tendrán que estar cargadas de un valor estético, y un significado que las diferencie (por eso no debemos olvidar el valor de "intangibilidad" que tienen ambos ejemplos)y las dote de personalidad. Por este mismo motivo considero que una mezcla de bienes materiales e inmateriales son encontrados tanto en el Patrimonio cinematográfico como en el fotográfico, bien, Sara, es a lo que me refería, bien ya que el significado o valor que pueda aportar una fotografía, como la mostrada, o una película, van más allá del propio valor material, tangible que alberga.
Dicho lo cual, considero de vital importancia conservar todos los bienes materiales e inmateriales, antiguos o nuevos, de más o menos “valor” ya que todo configura lo estudiado durante estos últimos meses: Patrimonio.
Bien, Sara
Bibliografía:
TUGORES, F. & PLANAS, R. Introducción al Patrimonio Cultural. Edics. Trea. Gijón. 2006.
Fuentes:
http://www.mundomaldito.es/get-carter-2/
http://numerof.com/blog/?p=394
http://gagomilitaria.blogspot.com
http://diversica.com
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SIGHTSEEING 2
La UNESCO, en 1998, define el patrimonio como el “conjunto de elementos naturales y culturales, tangibles e intangibles, que son heredados del pasado o creados recientemente. Entendemos por esto entonces, que, como especifica la Ley de Patrimonio Histórico Español, será Patrimonio Histórico Español todos “los inmuebles y objetos muebles de interés artístico, histórico, paleontológico, arqueológico, etnográfico, científico o técnico. También forman parte del mismo el patrimonio documental y bibliográfico, los yacimientos y las zonas arqueológicas, así como los sitios naturales, jardines y parques que tengan valor artístico, histórico o antropológico.”Atendiendo a la definición anterior, y citando las palabras de Tugores y Planas, en el capítulo primero de su libro Introducción al Patrimonio Cultural, el concepto de Patrimonio “tiene que ver con la transmisión de mensajes culturales a través de los objetos, que hacen de verdaderos contenedores de cultura” (TUGORES & PLANAS 2006:19). Por lo tanto, la mano del hombre está directamente vinculada con la selección de los bienes culturales que deben pasar a la posteridad, implicando una subjetividad, un juicio de valores, determinantes en la conservación o la destrucción.Muchos son los factores que influyen en la conservación de dicho patrimonio, como son los intereses económicos, las autoridades, el propio pueblo; en definitiva, el hombre. “El patrimonio, por tanto, exige del Estado una protección continuada” (TUGORES & PLANAS 2006:19). A veces, esta protección, deriva directa o indirectamente en la conversión de dicho patrimonio en un recurso turístico.
Tomando como referencia el artículo de María Concepción Gil Díaz: El Patrimonio Cultural como Recurso Turístico. Consideraciones, el hecho de la aparición de Turismo Cultural es una realidad. Esta nueva modalidad aparece como principal actividad del siglo XXI, trayendo consigo desde pequeños grupos de turistas, hasta el turismo de masas, generalmente asociado con el turismo de sol y playa, pero que experiencias vividas como por ejemplo un año santo en la catedral de Santiago de Compostela, constata constatan su existencia en el turismo cultural.
El turismo cultural acarrea una serie de aspectos positivos para el patrimonio cultural como son, la recuperación y la rehabilitación de muchos monumentos, monasterios, palacios, y un largo etcétera que posiblemente sin la ligazón al turismo cultural hoy en día, quizás, hubiesen desaparecido. A mayores, el patrimonio ya conservado, se revaloriza, y en muchos casos trayendo trae consigo un progreso social y económico, es decir, el famoso efecto multiplicador del que tantas veces hemos hablado.
Como no es oro todo lo que reluce, el turismo cultural implica también destrucción, degradación, pérdida de identidad cultural, e incluso pérdida de significado. Qué mejor ejemplo que el que se observa en las fotos propuestas para el desarrollo de este sightseeing: O Santo dos Croques. La leyenda cuenta que si golpeabas, suavemente, tu cabeza contra la piedra, se te sería adjudicada una pizca de la genialidad del Mestre Mateo. Evidentemente es una leyenda, y en leyenda se queda; pero, se venía practicando solo por el hecho de que hay que llegar a la Catedral, dar los golpes a la figurita y pasar por detrás del Apóstol y darle un abrazo; bien seas religioso, o no. Por culpa de estas nuevas costumbres, o modas, acompañadas por la masificación que acarrean, la erosión (de la piedra en este caso) es inevitable, teniendo que ser constantemente restaurada, perdiendo así su originalidad, y llegando al extremo de tener que prohibirse por miedo a su degradación absoluta. “Hay que tener en cuenta que este patrimonio es frágil y no renovable” (GIL DÍAZ:32).
Esta cuestión es un arma de doble filo. Por una parte, esta masificación castiga, destruye, degrada. Pero sin ella, no hay intereses, no hay medios, no hay conservación. Por lo tanto, Turismo Cultural y Patrimonio Cultural se repelen, pero al mismo tiempo se atraen, se necesitan mutuamente. No existiría un Turismo Cultural sin un Patrimonio Cultural, y posiblemente, no existiría una conservación del Patrimonio Cultural si no existiese Un Turismo Cultural. Por lo tanto queda en el aire, y a juicio de cada uno, si compensa o no esta relación. Citando para concluir a Montserrat Crespi y Margarita Planells en el capítulo primero titulado Turismo y Patrimonio Cultural del libro Patrimonio Cultural, la “cultura es un puente que comunica con el pasado, pero también es una guía para el futuro” (CRESPI & PLANELLS 2003:10); y si nosotros la disfrutamos, ¿por qué no los que están por venir?.
Bibliografía:
CRESPI, M. & PLANELLS, M. Patrimonio Cultural. Ed. Síntesis, Madrid. 2003.
GIL DÍAZ, María Concepción. EL Patrimonio Cultural como Recurso Turístico. Consideraciones. Escuela Universitaria de Turismo. Sevilla.
TUGORES, F. & PLANAS, R. Introducción al Patrimonio Cultural. Edics. Trea. Gijón. 2006.
Fuentes:
http://www.elpais.com/articulo/Galicia/andamio/Portico/da/Gloria/re...gal_15/Tes
http://jtphotogallery.info/pixelpost/?showimage=58
Muy bien, Sara, ¡¡buen comentario!!
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SIGHTSEEING 1
Tras contemplar las cuatro imágenes presentadas, lo primero que se le viene a uno a la mente es Arte; pero, ¿qué es arte?. Citando literalmente “El arte (del latín ars) es el concepto que engloba todas las creaciones realizadas por el ser humano para expresar una visión sensible acerca del mundo, ya sea real o imaginario. Mediante recursos plásticos, lingüísticos o sonoros, el arte permite expresar ideas, emociones, percepciones y sensaciones”.http://definicion.de/arte/Esto es lo que lograron los griegos con la Acrópolis de Atenas, plasmadas en la imagen real (imagen número 3) e imagen reconstruida (imagen número 4). La Acrópolis Ateniense está situada en una colina alargada de 156 metros de altitud. Fue en el siglo V a.C. cuando Pericles, el director de las obras (no sé si lo dices en sentido figurado, Pericles es un gobernante, el que lo manda construir), comienza a darle la monumentalidad arquitectónica de la que todavía se conservan abundantes vestigios.
La Acrópolis cuenta con diferentes santuarios como el Atenea Niké (templo de planta rectangular: plan longitudinal; tetrástilo de orden jónico) característico por sus columnas en forma de mujer: las famosas cariátides (no, el de las cariátides es el Erecteion). Seguidamente, se sucedieron distintos templos: el templo de Artemisa, la Calcoteca, el Erecteo, y el Partenón.
Precisamente éste último, el Partenón es el más conocido y el más imponente. Una vez más, una imagen real del Partenón (imagen 1) junto con una imagen reconstruida (imagen 2). Analizaré este templo siguiendo los tres niveles de la mirada.
En el primer nivel de la mirada; observamos un templo griego (sabemos que es griego porque está (sobre) erigido sobre una escalinata. Se trata de un templo de planta rectángular: plan central ???, longitudinal, ¿no?. En un templo octástilo (8 columnas en el frente, y en el lateral el doble más una, es decir 17). Se trata de un templo períptero, es decir, con columnas todo alrededor. Evidentemente no se conserva, pero tendría un tejado a dos aguas, es decir, en forma de v invertida. En la parte delantera posee un frontón (del cual apenas se conserva nada in situ, pero sí en el British Museum) donde se narra la batalla entre Atenea y Poseidón.
Refiriéndonos al segundo nivel de la mirada, podremos afirmar que se trata de un templo de orden dórico. Esto quiere decir que son columnas exentas de basa, es decir, el fuste está en contacto con la escalinata. El fuste es estriado, y capitel sin decoración alguna; simplemente un collarino, un equino el cual sujeta al ábaco que a su vez sujetará el friso, la cornisa, y el posterior frontón. El friso es característico por tener triglifos y metopas, coincidiendo un triglifo sobre cada columna y también intercolumnio; es decir, dos triglifos por metopa.Esto está bien explicado, pero te quedas de nuevo en la descripción. Aquí deberías referirte al arte griego y sus características (en general, qué buscaban los griegos en sus manifesticiones, etc). Era buen momento para hablar de la búsqueda de la proporción, el equlibrio, el antropocentrismo, etc
Para terminar, en el nivel tercero de la mirada, que se refiere al mensaje que transmite la obra de arte. El Partenón fue erigido en la época más esplendorosa de Atenas: la Democracia de Pericles. Su funcionalidad era fundamentalmente religiosa, dedicado a la diosa fundadora de Atenas; Atenea. Santuarios como el Partenón nos muestra el gusto por lo perfecto, por la perfección; el gusto por la simetría, la lógica, la óptima perfección óptica, y la importancia que le daban al exterior los griegos (ya que era ahí en donde se realizaba el culto).
También me sirve, pero faltan más referencias a la simbología y significado del Partenón-Acróplis
A través de los tres niveles de la mirada se podrán analizar todas las obras de arte desde sus aspectos formales, hasta el simbolismo, historia, emociones, y sentimientos que transmiten todas y cada una de ellas.
http://www.historiadelarte.us/grecia/acropolis-de-atenas.htmlhttp://www.monografias.com/trabajos-pdf902/historia-del-partenon/historia-del-partenon.shtml
Al principio vas haciendo referencia a las páginas de las que procede la información, pero después dejas de hacerlo. Es importante utilizar algún libro. Cuidado con algunos errores